Cómo hacer paté de jamón (con y sin Mambo): Crema untable irresistible
El paté de jamón es una de esas preparaciones que convierte cualquier aperitivo en un momento especial. Su textura sedosa, su sabor profundo y su versatilidad lo convierten en un básico de la cocina casera. Hoy te enseño a prepararlo de dos maneras: en tu robot de cocina Mambo (rápido y perfecto) y de forma tradicional para que no te quedes sin él pase lo que pase.
Origen y Curiosidades del Paté de Jamón
El paté tiene origen francés (pâté), pero la versión con jamón cocido o serrano es un homenaje a la charcutería española. En los años 50, las cocinas aprovechaban los restos de jamón para crear cremas untables que se servían en las meriendas campestres. Hoy es un imprescindible en tablas de quesos, canapés y tartaletas. Su éxito está en el equilibrio entre la grasa del queso crema y la intensidad del jamón.
¿Sabías que…?
- El paté de jamón casero se conserva hasta 5 días en nevera, pero nunca triunfa más de 2 porque desaparece.
- Si usas jamón ibérico, obtendrás un paté con DOP y un sabor mucho más intenso.
- En Argentina y Uruguay se le llama «paté de jamón cocido» y se sirve tradicionalmente con bizcochos de grasa.
Paté de jamón casero en Mambo – Suave, cremoso y lleno de sabor
Ingredientes para un paté de jamón perfecto (para 6 personas)
Usa jamón de buena calidad, pero no hace falta que sea el más caro. La nata y el queso crema deben estar a temperatura ambiente.
- 250 g de jamón cocido cortado en taquitos (una tarrina grande)
- 200 g de queso crema (tipo Philadelphia, a temperatura ambiente)
- 150 ml de nata para cocinar (mínimo 20% MG, a temperatura ambiente)
- 1 pellizco de pimienta negra recién molida
- Opcional: 1 cucharadita de coñac o brandy para un toque gourmet
Notas sobre ingredientes:
Jamón: Si usas jamón serrano, reduce la sal añadida. El jamón cocido en taquitos ahorra tiempo, pero también puedes picar lonchas gruesas. Importante: Saca el queso crema y la nata de la nevera 30 minutos antes para que no corte la mezcla.
Elaboración Paso a Paso: versión en Mambo y tradicional
Te explico los dos métodos con lujo de detalles. Elige el que más te convenga. El resultado final es idéntico: un paté suave y adictivo.
1. Preparación del jamón (clave para la textura)
Tiempo: 2 minutos | Técnica clave: Picado fino pero no pulverizado
- Si tu jamón viene en lonchas, córtalo en taquitos de 1 cm aproximadamente.
- Para la versión Mambo (recomendada): Introduce el jamón en la jarra con las cuchillas puestas.
- Programa a velocidad progresiva 6/10 durante 1 minuto. Verás cómo el jamón se desmenuza sin llegar a hacerse pasta.
- Consejo profesional: Para la versión tradicional, pica el jamón a cuchillo en trozos muy pequeños o usa una picadora eléctrica con pulsos cortos (5-6 pulsos de 1 segundo).
2. Integración de los lácteos (el secreto de la cremosidad)
Tiempo: 1 minuto | Velocidad: 6 en Mambo
- Baja con la espátula los restos de jamón que hayan quedado en las paredes de la jarra del Mambo.
- Añade los 200 g de queso crema (a temperatura ambiente) y los 150 ml de nata (también a temperatura ambiente).
- Echa la pimienta negra molida al gusto. Si usas coñac, es el momento (1 cucharadita).
- Programa el Mambo a velocidad 6 durante 1 minuto. Observarás cómo se forma una crema homogénea y brillante.
- Truco infalible: Si ves que queda demasiado espeso, añade 2 cucharadas más de nata y mezcla 10 segundos a velocidad 5.
Para la versión sin robot: Mezcla el jamón picado con el queso crema en un bol grande. Añade la nata poco a poco mientras bates con varillas eléctricas hasta obtener una crema lisa. La pimienta al final.
3. Reposo y presentación (el sabor se asienta)
Tiempo de reposo: 2 horas mínimo | Temperatura servicio: Ligeramente frío
- Prueba el punto de sal y pimienta. El jamón ya aporta sal, así que no añadas sal adicional a menos que sea necesario.
- Vierte el paté en un bol de cristal o en una terrina.
- Cubre con film transparente a contacto (para que no forme costra) y refrigera durante al menos 2 horas. Mejor de un día para otro.
- Presentación perfecta: Sirve con tostas de pan rústico, palitos de zanahoria o pepino, o úsalo para rellenar hojaldres, empanadillas o volovanes. Un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima realza el sabor.
Ideas para lucirte con tu paté de jamón
Este paté no es solo para untar. Prueba estas presentaciones:
- Tartaletas crujientes: Rellena tartaletas de hojaldre y hornea 5 minutos.
- Relleno para canelones: Mézclalo con bechamel ligera y espinacas.
- Pinchos divertidos: Sobre una rodaja de pan, paté y una aceituna.
- Salsas para pasta: Disuelve 2 cucharadas en un poco de leche y calienta para una salsa rápida.
Temperatura ideal de servicio: Sácalo de la nevera 15 minutos antes de servir para que recupere su untuosidad natural.
Variaciones y consejos finales para tu paté
Paté de jamón y queso azul
Sustituye 50 g de queso crema por 50 g de queso roquefort o cabrales. Un contraste delicioso.
Versión light (sin perder sabor)
Usa queso crema light, nata light (12% MG) y reduce el jamón a 200 g. Añade una pizca de nuez moscada.
Paté de jamón y pistacho
Añade 30 g de pistachos pelados triturados en el paso 2. Queda crujiente y muy elegante.
🍽️ Consejo de experto para conservar
Este paté dura 5 días en la nevera en un recipiente hermético. No se recomienda congelar porque la textura se vuelve granulosa al descongelar. Si te sobra, úsalo como relleno de empanadillas (congélalas ya rellenas y crudas, luego hornea directamente).
Información Nutricional (por cada 100 g de paté)
| Nutriente | Cantidad (por 100g) |
|---|---|
| Valor energético | 286 kcal |
| Grasas totales | 23.4 g |
| Grasas saturadas | 12.1 g |
| Grasas no saturadas | 9.2 g |
| Hidratos de carbono | 3.1 g |
| Azúcares | 2.4 g |
| Proteínas | 11.7 g |
| Sal | 1.2 g |
*Valores calculados para la receta estándar con jamón cocido, queso crema y nata al 20%. Si usas ingredientes light o jamón serrano, las cifras variarán ligeramente.
Conservación y errores que debes evitar
- No uses ingredientes fríos de nevera: Cortarían la mezcla y quedaría grumoso.
- No piques el jamón en exceso: Quiere tener una mínima textura, no un puré.
- No olvides el reposo: Las primeras horas en frío son clave para que los sabores se fusionen.
- Si ves que se separa: No pasa nada, remueve con una espátula antes de servir.
¿Listo para sorprender con tu paté de jamón casero?
Este paté de jamón en Mambo (o sin él) es solo el comienzo. En Cocina en Mambo creemos que los mejores aperitivos nacen en casa, con ingredientes reales y sin conservantes. Ahora que dominas esta receta base, podrás adaptarla a otros embutidos, al atún, o incluso a versiones vegetarianas.
¿Te animas a probarlo? Cuéntame en los comentarios cómo te ha quedado y si lo has acompañado con algo especial. Tus fotos con el hashtag #PatéCocinaMambo me harán mucha ilusión.
